Alfredo Cavero «Celeste» desde siempre

Por: Alfredo Cavero Piaggio

Sporting Cristal siempre fue un club de barrio, de Abajo el Puente. Sus raíces pues son populares y por eso sus conquistas en el fútbol nacional han sido bien recibidas en el ambiente deportivo.

He sido testigo cercano de la historia futbolística del club y eso es algo que naturalmente me llena de satisfacción, más aún de saber que he contribuido con un  «granito de arena» para el surgimiento del Sporting Cristal.

Era un jugador del Sporting Tabaco, allá por 1955, cuando se realizó la fusión con el Sporting Cristal Backus como originalmente se llamó.

En lo que era un salón de billar entre los jirones Trujillo y Libertad (actual local del Banco de Crédito) Jorge Albertini de la Backus y Augusto Moral del Estanco del Tabaco llegaron a un acuerdo satisfactorio. El Tabaco dejaría de existir para dar paso al poderoso Sporting Cristal.

Para nosotros los jugadores, la noticia cayó «del cielo». Al fin teníamos un respaldo económico fuerte fue unos 30 soles por concepto de prima ¡Y vaya uno a saber la tremenda suma de dinero que representaba!

Blas Loredo fue el primer presidente del Sporting Cristal y la directiva estaba conformada por altos empleados del Estanco del Tabaco. Yo trabajaba con ellos, además de jugar por el equipo en mi mejor época como futbolista.

No está demás decirlo, antes el nivel competitivo en el fútbol peruano era mejor que ahora. Para destacar había que ser bueno en verdad y la década del 50′ si surgieron notables jugadores.

Me enorgullezco de haber jugado en esa época defendiendo las sedas del Cristal, la que me sirvió de trampolín para llegar a las selecciones nacionales y al América de Cali, Colombia, donde puse todo mi esfuerzo para no defraudar.

Me retiré del fútbol activo al finalizar la década del 50′ pero nunca me desvinculé de la actividad, un poco por amor al deporte y porque no decirlo, al glorioso Sporting Cristal. Por eso decidí abrazar el apasionante mundo del periodismo. El fútbol tiene esa magia y fascinación.

FOTO: Faustino Delgado y Alfredo Cavero.

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