Víctor «Conejo» Benítez: «Nací en el Rímac y por eso me considero hincha de Sporting Cristal»

Por: Mario Fernández

Benítez: Nací el 30 de octubre de 1935 en el Rímac y por eso me considero hincha de Sporting Cristal, aun cuando esté identificado con Alianza Lima a donde llegué muy niño. No me fui del fútbol sin antes defender la celeste rimense. Me casé y tuve cuatro hijos (Betty, Mary, Víctor y Sandro), que viven en el extranjero. En Argentina jugué seis temporadas en Boca y di luego el gran salto a Italia, al Milán de Helenio Herrera, con el que salí campeón europeo tras vencer al Béntica de Eusebio por 2-1 en el estadio de Wembley. Ese día anulé a Eusebio, el segundo detrás del Rey Pelé.

Está desilusionado con el futuro del fútbol peruano. Dice que hoy se busca al jugador distinto, que haga la diferencia solo para venderlo rapidito. “Y no es así porque lo que debemos de descubrir es al buen jugador, al buen proyecto, porque detrás de ese buen proyecto –que yo siempre aprecio en los barrios limeños– aparecerá el jugador distinto”. Víctor Benítez Morales, el popular ‘Conejo’ que debutó en Primera con Alianza Lima a los 17 años, que fue todo un crack con la selección, que llegó a Boca y de ahí se fue al Milán con el que fue campeón europeo, nos responde sin pelos en la lengua. Duro, directo. Fue casi como oírlo hablar echado sobre un diván sin guardarse nada.

—¿Cambió el fútbol o cambiaron los futbolistas?
Las dos cosas.

—¿Por qué?
Porque hoy no salen jugadores como antes.

—¿Y antes por qué salían?
Porque nos dedicábamos al fútbol. Eso fue lo principal que tenía una niñez sana que le dedicaba su cariño. Y había canchas, potreros y todo para deporte. Hoy no existe nada de esto.

—¿Cómo?, ¿y los torneos de reserva, de menores actuales?
Usted mismo lo ve. Si el fútbol fue mi pasión, mi adoración y mi trabajo, yo mirando lo que pasa hoy, observando a los menores, ¿qué puedo pensar si veo que el entrenador que los dirige y guía está con terno?

—¿Qué rescata de sus tiempos de jugador a hoy?
Las amistades que todavía quedan algunas. El último en irse ha sido mi compadre ‘Huaki’ Gómez Sánchez.

—¿Quién lo llevó al Alianza?
El padre del ‘Cholo’ Castillo, abuelo del actual entrenador del UTC. Tenía 7 años y jugaba de interior. Era en la Unidad Vecinal con gente pelotera, hasta donde llegaba gorreando el tranvía que iba al Callao.

—¿Y en Alianza qué pasó?
Que ascendí rápido. Un día el titular [Fuentes] faltó y nunca más volvió a ser titular. Yo me adueñé del puesto. Debuté ante Sucre en 1955, ganamos 1-0. Salí en hombros desde el Nacional hasta la sede del club.

—El 3-2-5 de su época fue mejor que el 4-4-2 o 4-3-3 de hoy?
Si los cinco delanteros eran goleadores, con dos volantes maestros en pasar la pelota y tres defensas verdaderos rompedores, ¿qué más podía pedir? Me quedo con eso.

—¿Y el 4-4-2…?
¿Cómo concibo atacar con dos?

—Se suman dos mediocampistas…
¿Y? Hacen cuatro. Antes eran cinco. Por eso digo que todo tiempo pasado fue mejor. Antes había un interior inteligente, tipo Alberto Terry, gran maestro. No salió otro como él.

—¿Fue el mejor según su opinión?
Uno de los mejores. Cito a Miguel Loayza que tenía todo…
Menotti, Basile, ‘El Veco’ se hicieron hinchas del fútbol peruano viéndolos en la selección en Buenos Aires en el Sudamericano 1959…
Es que tuvimos la suerte de encontrar a un maestro como entrenador, que fue el húngaro don Jorge Orth.

—¿Por qué era maestro Orth?
Porque supo reunir y ubicar en posición correcta al jugador. Sabía lo que era el fútbol. Todos sus pupilos acabaron yéndose al extranjero.

—Ud. llegó a Boca…
Tuve la suerte de ir a la Argentina, que en fútbol siempre es mejor que nosotros. Y en Boca triunfé.

—De titular siempre…
Nunca me gustó ser suplente. Desciendo de una familia muy temperamental pero con la razón. Mis padres me decían: “Tú no tienes que ser suplente de nadie”.

—¿Quién fue más ídolo en Boca? ¿Usted o Julio Meléndez?
El que habla pues. Discúlpeme. En popularidad Meléndez me llegó al tobillo. Él se hizo conocido por mí. Dejé una huella, lo mismo Loayza.

—¿Antes hubo mejores figuras?
De lo que vi no puedo hacer comparaciones. Fuertes equipos, excelentes selecciones sin estar esperanzados como hoy en los de afuera.

—¿Hoy no rescata a ninguno?
Ninguno. Le cito cuatro nombres y sáqueme usted solo a cuatro que sean mejores a Loayza, Seminario, Terry y el que habla. Los de hoy no saben ni limpiarse los mocos.

—Claudio Pizarro es campeón europeo con Bayern y Pereda en Boca fue campeón intercontinental.
¡Por favor! Dígame, ¿jugaron? Fue suplente uno y el otro solo viajó. Yo sí jugué los 90 y en una definición ante Benfica en Wembley ganamos 2-1. Tuve la suerte de anular a Eusebio.

—¿Helenio Herrera lo dirigió?
Sí. Ese chato fue muy bueno pero amargo como él solo. En Milan hasta cuando ganábamos se molestaba.

—¿Pelé o Maradona?
Pelé y detrás de él, Eusebio.

—Dígame, Víctor, ¿hizo plata con el fútbol?
Hasta ahora no tengo necesidad de pedirle plata a nadie. Y gracias a Dios lo suficiente, si no ahorita estaría muriéndome de hambre. Tengo muchas propiedades y los alquileres me dan cierta holgura. Claro que he utilizado bien el dinero, no lo niego.
Seguimos sin ir al Mundial…
No hay jugadores. y lo malo es que cambian todos menos nosotros.

—¿Qué opina de Markarián?
Disculpe. Fue uno de los tantos que llegaron. No digo que es malo. Habló mucho y le faltó más rigor para imponer disciplina en algunos.

—¿Y seguiremos en bajada?
Con dirigentes que solo ven su provecho seguiremos deambulando.

Entrevista de Mario Fernández para El Comercio (17/12/13)

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