LA LIBRETA: Universitario 0 – Sporting Cristal 0

Solis (14). Para su solaz, Solís  se bandeó solo. No pasó peligro alguno. Por momentos se podría haber echado una siesta y a chequear sus mensajes por whatsapp sin que se asomen los de casa. La nota es regu, aclarando que ganó poco porque no trabajó (no le vayan a rebajar el sueldo, no fue por su culpa).

Madrid (13). Salvo un par de quiebres del chatito de la cabellera enmarañada, y de dos o tres fouls en inmediaciones del área no tuvo mayor trabajo. Se proyectó muy bien,

REVOREDO (13). Tampoco pasó sobresaltos. Un par de errores en salida y un foul en las inmediaciones del área y aprobó la prueba.

Merlo (14). Si en el partido anterior llegó al setenta por ciento de rendimiento esta vez subió a 80. Nada mal.

Céspedes (12). Por su lado en la marca no tuvo sobresaltos ni temores, y en las proyecciones dejó un poco el individualismo, pero sólo un poco. Digamos un cinco por ciento.

Cazulo (15). Hizo desaparecer del campo a la línea creadora de los locales. En verdad no necesitó de ayuda en el bloqueo como otras veces. Resumiendo, se comió el medio campo y a los armadores con chimpunes, medias y canilleras, y tuvo tiempo para comer un poco de pasto.  Sólo le faltó el postre.

Calcaterra (14). Bien en el armado, bien en la salida, bien en el reparto.  ¿Hubo algo que le fue mal? Sí, el físico. Se cansó, además de volver a renguear por momentos.

Távara (14). Armó juego y trianguló con clase. Perdió un gol por acelerarse. Fue uno de los pocos que disparó de media distancia.

Pacheco (13). Fue una piña en el trasero para la defensa de la camiseta percudida,  sobre todo por la banda izquierda, donde se transfiguró en la sombra que asombró a La Sombra, a quien no le quedó más que darle masajes con el chimpún ante la ceguera de Victor Hugo. Se perdió el gol que le daba a los celestes la igualdad en la punta.

Palacios (12). Peligroso en las penetraciones pero imperfecto en la definición.

Loba (15). Estuvo en su salsa creando juego, habilitando bolas al estilo Callejón del Buque. Y fue precisamente una entrada suya en callejón casi se convierte en el gol de la victoria. ¿Fue penal? Más tarde lo veremos en la repetición por TV.

Olivares. (s/n) ¿Jugó?

Loyola (s/n) ídem.

Victor Hugo (11). Llenó de tarjetazos a los celestes y recién en el segundo tiempo, les mostró  a los locales un par de tarjetitas cuando vio que “su equipo” no le hacía ni cosquillas a los celestes. Además paralizaba el juego para enfriar a los celestes. Ya pues, VH, eres FIFA pero tu actuar fue fofo, casi a un paso de la trafa.

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