Libreta de calificaciones: Ayacucho 1 – Cristal 4

Por Diego M. Eguiguren

Renato Solís (13): Su primera intervención fue desconcertante: por intentar controlar un centro potente, terminó introduciendo el balón en su portería. En adelante, con la serie complicada, su rendimiento mejoró y salvó su arco en algunas ocasiones. Con miras a la final, debemos confiar en su potencial y quedarnos con la última impresión.

Gianfranco Chávez (15): En el inicio de las acciones, mientras el equipo pasaba por su peor momento, él era quien se mostraba más atento y participativo, empujando a los demás desde su posición. Lo vimos anticipando a los rivales y bloqueando disparos a lo largo del encuentro, pero también es cierto que perdió marcas en los últimos minutos, cuando el cuadro ayacuchano tomó riesgos y sumó más piezas en el ataque. En fin, un desempeño cambiante en medio de los vaivenes de un partido tan importante.

Omar Merlo (15): Empezó algo dormido, dejando espacios, siendo parte del aturdimiento general del equipo; sin embargo, gracias a su buena ubicación, creció muchísimo en la segunda mitad. Con buenos despejes y apariciones providenciales, el central argentino terminó siendo clave para mantener la distancia en el marcador.

Johan Madrid (14): Menos efectivo que en el encuentro de ida, tanto en defensa como en ataque. Pese a ello, obstaculizó y ganó duelos sustanciales.

Nilson Loyola (15): Mientras estuvo en el campo, su rendimiento fue óptimo. Se afianzó  en defensa con el transcurrir de los minutos y colaboró en la jugada del empate transitorio. Lamentablemente, una sobrecarga muscular le impidió disputar el segundo tiempo del duelo.

Martín Távara (14): Si bien tuvo varias imprecisiones, estas quedaron en el olvido cuando inició la jugada del tercer gol rimense. Ese magnífico cambio de frente para buscar a Corozo nos reveló que su zurda sólo estaba en reposo. Por otra parte, queda claro que aún no se da abasto para cubrir la primera línea del mediocampo. Esta tarde, Ayacucho volvió a aprovechar cada uno de los espacios que encontraba a su alrededor.

Horacio Calcaterra (16): Batallador, inmerso en el planteamiento del rival. Corrió y trabó durante los 96 minutos que duró la segunda semifinal. No tuvo espacios para armar jugadas, pero casi anota el segundo gol bajopontino antes del cierre de la primera parte: su remate pasó rozando el tubo derecho.

Jorge Cazulo (15): Fue otro de los que no arrancaron bien; no obstante, después del gol del empate, su desempeño fue in crescendo. Exhibiendo la experiencia de quien sabe disputar este tipo de partidos, salió airoso de muchos enfrentamientos individuales.

Christopher Olivares (17): Dueño del sector derecho del ataque: peleó, ganó, asistió y anotó. Con aportes cruciales como los de hoy, su presencia en el terreno de juego ha pasado a ser vital e innegociable.

Washington Corozo (18): La figura incuestionable del choque, por su desequilibrio y trascendencia. Realizó dos asistencias de gol inmejorables: la primera, un centro rasante que conectó Olivares; la segunda, un pase bombeado para que Ema defina a placer. Además, el ecuatoriano firmó la tercera anotación celeste, tras batir al portero contrario con un disparo cruzado. Por ahora —al menos hasta el miércoles—, no le podemos pedir nada más.

Emanuel Herrera (15): Era sabido que al menos tendría una oportunidad para anotar y, cuando la tuvo, no decepcionó. Luego de muchas luchas, se desmarcó para dar alcance a un pase de Corozo y definir por encima del golero Zamudio. A partir de ese momento, Sporting Cristal empezó a sentirse seguro en la final del campeonato.

 

CAMBIOS

 

Junior Huerto (14): Tuvo la difícil misión de reemplazar a Loyola. No destacó en la proyección, pero fue importante en el juego combativo.

Renzo Revoredo (12): No logró acomodarse en el césped. Quedó la sensación de que, luego de su ingreso, la línea defensiva se desorientó completamente.

Jesús Castillo (14): Al igual que en el partido de ida, se ubicó en el centro del campo para repartir pases y mantener la posesión. No lo hizo mal, pero erró más de uno.

Kevin Sandoval (15): No parecía tener un ingreso feliz, hasta que controló la redonda por izquierda y se la cedió a Percy Liza, quien pondría el 4 a 1: la estocada final.

Percy Liza (16): Luego de algunas semanas de para, volvió a tener minutos y los supo aprovechar. Mostró sus cualidades en la conducción del esférico y, además, sentenció la serie luego de definir a un toque. Muy bien.

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