Libreta de calificaciones: Boys 1 – Cristal 4

Por Diego M. Eguiguren

Patricio Álvarez (14): Después del gol porteño, en el que la redonda se coló entre sus piernas, no pasó por grandes complicaciones. En medio de la inoperancia de los de enfrente, salió de su arco para descolgar balones con efectividad y a brindar algo de seguridad a la zaga.

Gianfranco Chávez (15): Pese a no llegar a cortar la jugada que propició el empate rosado, se mostró más rápido que en partidos anteriores, tratando de recuperar el nivel que lo situó como pieza fundamental de la defensa. Ágil y seguro en la salida.

Omar Merlo (15): Poco trabajo para el central argentino, quien, a falta de poder mostrar sus condiciones en la marca, organizó juego desde el fondo.

Renzo Revoredo (12): Sigue trabajando por la banda derecha, intentando readaptarse a una ubicación que no ocupaba desde el año 2017. No se puede decir que tuvo un mal partido; sin embargo, si el rival hubiese gozado de tener mejores elementos, es muy posible que el lateral cervecero sufriera más, y no solamente en la jugada en que le ganaron la espalda y que terminó con el momentáneo empate chalaco.

Nilson Loyola (12): Visible, pasándole a Corozo por izquierda constantemente. Siempre fue una opción para llegar a la raya de fondo y lanzar un centro o definir. Lo llamativo (y lo que no debería repetirse) fue que, incluso en la jugada del primer gol —en la que tuvo su momento cumbre—, sus apariciones terminaron con alguna muestra de imprecisión.

Martín Távara (15): Moviéndose un poco más que de costumbre, pudo encontrar comodidad en el medio del campo. Sin lucir demasiado, nos dejó un testimonio de su especialidad: la pegada en pelota quieta. Aprovechando su virtud y el poco bagaje futbolístico del portero rival, ejecutó un disparo impecable que determinó el 1 – 3 y el roce con la victoria.

Horacio Calcaterra (15): Perdiendo y ganando divididas; no obstante, demostrando el empuje y la solidaridad que le han otorgado un lugar indiscutible en el equipo desde hace siete años. Un despliegue de energía irreprochable.

Christofer Gonzales (10): Partido tras partido, ofrece lo mínimo. Si va por la banda, pierde el balón ante el primer rival que lo marque. Si va por el medio, falla en los pases o le entrega la pelota al compañero que esté a diez centímetros de él. Hoy su rendimiento fue casi irrelevante, como lo es, lamentablemente, desde hace un año y medio. Como hinchas, tenemos que recalcar (hasta el hartazgo, si es posible) que la camiseta de Sporting Cristal exige mucho más de lo que él brinda.

Jhon Marchán (16): En su primer match oficial con el cuadro rimense, ya demostró cualidades de conductor. Con atrevimiento y mucha luz, sirvió balones que generaron buenas posibilidades. Aún no podemos ilusionarnos, pero el camino se va trazando.

Washington Corozo (17): No empezó bien. Marró una oportunidad muy clara para abrir el marcador, pero supo reponerse. Participó mucho por su sector, asociándose con sus compañeros y encarando a los defensores contrarios. Su mejor momento llegó al inicio del segundo periodo, cuando, con un espléndido disparo de fuera del área, volvió a poner al Sporting en ventaja. Más adelante, brindaría una asistencia para lograr el cuarto tanto. Mostró un rendimiento que permite pensar que seguirá mejorando.

Emanuel Herrera (14): El goleador no dejó su firma, pero se mostró comprometido con el trabajo grupal. Participó mucho en la primera fracción, y en la segunda fue parte de la jugada que culminó con el tanto de Sandoval. Sigamos esperando, que su crédito con la hinchada es grande.

 

CAMBIOS

 

Kevin Sandoval (16): En el poco tiempo que estuvo en el campo, tuvo una ocasión para anotar, y lo hizo. Dejó el mejor mensaje: dijo que tiene llegada, definición y que se le pueden dar más oportunidades. Ojalá que, de ahora en adelante, lo empecemos a ver, por fin, más encendido.

Jesús Castillo (-): Su participación fue poco visible. Rotó la de cuero y contribuyó para presionar a los mediocampistas rosados.

Johan Madrid (-): Tuvo muy pocos minutos en el terreno de juego.

Christopher Olivares (-): El tiempo que estuvo en la cancha sólo alcanzó para que tocara el esférico una vez.

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