Libreta de calificaciones: Cristal 1 (2) – Ayacucho 1 (3)

Por Diego M. Eguiguren

Renato Solís (14): Pese a que sólo pudo parar un disparo en la tanda de penales, no hay nada para reprochar. Durante el encuentro, con poco trabajo de por medio, se mostró tranquilo y confiable. Descolgó sin dificultades e inició jugadas con precisión.

Gianfranco Chávez (13): Empezó muy bien, anticipando y saliendo victorioso en las jugadas divididas; sin embargo, luego de este inicio prometedor, no mantuvo el nivel y perdió en varios duelos importantes, ya sea por habilidad de los atacantes ayacuchanos o por estar temporalmente desubicado. Raro, no suele suceder.

Omar Merlo (14): Visiblemente, el central que quedó menos expuesto. Cuando se le vio descolocado, fue Chávez quien intentó cubrir su posición con resultados diversos. Bien en el juego aéreo defensivo.

Johan Madrid (14): Seguro en defensa, sin contratiempos. Fue cambiado al término de los primeros 45 minutos, algo que llamó poderosamente la atención, ya que el equipo perdió salida, centros desde larga distancia y una opción visible para ganar amplitud.

Nilson Loyola (14): Tan laborioso como en toda la última parte del torneo, especialmente para proteger su zona. Queda la sensación de que pudo resolver mejor en el pase / centro final.

Martín Távara (12): Dominado por las fricciones y el juego intenso de mitad de cancha. No tuvo espacios ni claridad para intentar rematar, asistir directamente o lanzar algún cambio de frente importante. No trascendió en ninguna de las funciones que anteriormente ha realizado con madurez y destreza.

Horacio Calcaterra (15): Que el penal fallado no nos ciegue ni altere nuestra opinión. El desempeño de Calca fue más que aceptable, con la dinámica a la que nos ha acostumbrado desde siempre. La lucidez que tuvo con el esférico no se tradujo en goles por carencias en la definición. Esperemos, pues, que este miércoles la historia sea diferente de cara al arco de Zamudio.

Christofer Gonzales (08): Luego de perder una infinidad de balones en el primer tiempo, desapareció por completo en el segundo. Su presencia no ha encontrado sustento en dos años, y hoy, en uno de los partidos más importantes de la temporada, tampoco. No sabemos si tendrá tiempo de rebatir el concepto, ya que, a falta de veinte minutos para culminar los 90, se retiró lesionado.

Christopher Olivares (14): No es que haya tenido una gran primera etapa, pero es indiscutible que le dio fuerza al ataque por el sector derecho. Ganó pelotas por elevación, pisó el área rival con peligro y provocó un penal. Su salida del campo de juego desconcertó a muchos. Tras el cambio, Sporting Cristal no volvió a tener presencia ofensiva por la banda.

Washington Corozo (12): La redonda pasó constantemente por sus pies, al nivel de arrancarle todas las idas paulatinamente. De haber sido una pieza importante para generar desequilibrio —además de haber gozado de claras opciones para ampliar el marcador—, terminó las acciones agotado y sin recursos para inquietar a los rivales. Fue una tarde floja en la que, para colmo de males, erró el cuarto penal cervecero.

Emanuel Herrera (15): En la lucha, ese submundo en el que acostumbra hacerle la vida imposible a los defensores contrarios. Esta tarde, lejos de presentar su versión más temible, cumplió con lo más importante: transformar en gol sus oportunidades. Tuvo dos penales, y convirtió ambos.

 

CAMBIOS

 

Jorge Cazulo (14): No entró bien. Se le notaba desorientado, lento, fácilmente anticipado por cualquier mediocampista atento. Esto cambió en el tiempo extra, ya que, merodeando por el área ayacuchana, tomó algo de protagonismo. Sin mucho más, marcaría el segundo tanto bajopontino en la tanda de penales.

Renzo Revoredo (12): Ingresó temprano, para sorpresa de la mayoría. Disputó la final desde el inicio del segundo tiempo y combinó altas y bajas en el trabajo defensivo. El gran problema fue que, a esas alturas del match —y agregando que Ayacucho marcó el empate rápidamente—, las habilidades del número 13 no encajaban con lo que pedía el juego: proyección.

Jhon Marchán (10): No gravitó. Lamentablemente, su contacto con el esférico fue mínimo y sin consecuencias.

Kevin Sandoval (10): Parecía que la frescura esperada llegaría con él, pero pronto vimos que no sería así. Y del penal que ejecutó, poco para decir: ni siquiera fue con dirección al arco. Mal.

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