Libreta de calificaciones: Universitario 1 – Cristal 2

Por Diego M. Eguiguren

Renato Solís (16): Descolgó balones con seguridad, dejando su portería en los momentos precisos. Por otra parte, a excepción de un pase errado (mérito de la presión del rival), se manejó muy bien con la redonda en los pies, especialmente para lanzar en largo.

Gianfranco Chávez (17): Lució lo mejor de sí desde el minuto uno. Virtudes como la anticipación volvieron a quedar de manifiesto. Se mostró muy atento, sobrio, jugando en corto sin tomar riesgos. Marcó el primer gol de la noche, empujando un esférico previamente peinado por Merlo. Buen trabajo.

Omar Merlo (16): En esta ocasión, no vimos algunas de sus mayores cualidades, como son la salida segura o la ingeniería desde el fondo. A cambio de esto, una gran solidez para ganar duelos y mantener su posición, que es, en suma, su trabajo principal. También colaboró en la concreción del primer tanto rimense, cuando se adelantó a su marcador y desvió el balón a la posición de Chávez.

Johan Madrid (16): Más atrevido que de costumbre, buscando espacios para colarse o lanzar un centro. Marcó con personalidad, sin temores. No siempre se impuso, pero demostró el carácter y el compromiso necesarios para afrontar esta clase de encuentros.

Nilson Loyola (16): Laborioso, aguerrido. Algunos podrían quedarse con la jugada del gol crema, en la que perdió la marca y no pudo impedir el centro que terminaría comprometiendo el resultado; sin embargo, haciendo un balance justo, el lateral bajopontino salió triunfador en la mayoría de oportunidades, agregando que estuvo muy cerca de marcar el tercero. Muy poco para discutir, y menos si tomamos en cuenta la salvada espectacular que realizó en los minutos finales del match.

Martín Távara (16): Por momentos, cercado por un montón de piernas merengues. También gozó de libertad en determinados instantes. Alternó buenos y no tan buenos servicios, tanto en tiro libre como en pelota en movimiento. La imagen que queda es la de verlo batallar sin descanso, pese a que muchas veces la rapidez de la presión rival lo sorprendía al recibir y girar.

Horacio Calcaterra (17): Omnipresente, a su estilo. Se puede decir que trajín, calidad y enjundia son las tres palabras que definieron la actuación del 7, a quien le pegaron durante los 90 minutos. Lo maltrataron a conciencia, ante la vista de Joel Alarcón, quien dirigió con un reglamento por equipo y ni siquiera le otorgó el penal más evidente del año.

Jorge Cazulo (17): Las alegrías que nos da el Piqui son inagotables, así como lo son sus energías. Hoy marcó el segundo gol cervecero, con empuje y terquedad. «Se comió la cancha», como se dice habitualmente.

Christopher Olivares (16): En la jugada, en la pelea constante. No logró desequilibrar como en otros partidos, pero disputó el choque de la manera que este lo exigía: con todo.

Washington Corozo (17): Muy bien en el traslado, haciéndolo de manera inteligente. Efectuó buenas diagonales hacia el centro, manteniendo la de cuero pegada al pie. Además, para mantener su costumbre más feliz, asistió en el segundo tanto. Decisivo, otra vez.

Emanuel Herrera (16): Jugó un partidazo, luchó sin pausas. Faltó su especialidad: el gol. Queda pendiente, por ahora.

 

CAMBIOS

 

Kevin Sandoval (15): Bien en los primeros momentos de su ingreso, conduciendo y driblando con criterio. Más adelante se le vio algo apresurado en la toma de decisiones.

Percy Liza (-): Apareció dos veces, con relativo peligro en ambas. Buen dato, teniendo en cuenta que entró para competir en los últimos instantes del partido.

Renzo Revoredo (-): Disputó los últimos dos minutos del juego.

Jesús Castillo (-): Pisó el gramado y el encuentro llegó a su fin.

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