Metiendo el bisturí: SBA 1 – SC 4

Por Aldo David Alvarado Hinojosa
El Doctor Celeste.

RECORDANDO EL 2012: Cuando vimos que los cerveceros llegaron al área rosada y se perdieron cuatro goles en los primeros cuatro minutos, lo primero que se nos vino a la mente fue “así era de arrollador nuestro cristal del 2012”, con el estilo característico de Mosquera: futbol directo, toque y velocidad. Arrasando como Atila y hostigando la salida del rival sin darle tiempo para resollar. En aquel inolvidable 2012 los arietes celestes se perdían seis o siete goles en cada partido pero metían de a cuatro. Tiempo al tiempo. Hoy recién han encendido la máquina y están calentando los motores.

MARCHÁN: En este su debut oficial, Marchán está demostrando que tiene pasta para el toque y el regate. Lo vimos quitarse de la marcación de tres rosados con una sola pisada. Al ponerlo por banda derecha ha logrado que el zurdito llanero tenga más panorama. Hoy lo vimos ganoso y con deseos de hacer un lujo que llene las pupilas de la hinchada, buscando que agradar. Y vaya que lo logró.

COROZO: Desde que llegó a La Florida, el ariete ecuatoriano tuvo pocas ocaciones de demostrar su efectividad bajo la anterior dirección de Barreto. Hoy con la conducción del profesor Mosquera ni bien empezó el partido perdió ocasiones increíbles, por momentos encaprichándose en hacer siempre la última jugada y distrayéndose cuando la marcación era empalagosa. Su mejor jugada fue un pase de gol para su compañero y nada más. Para el segundo tiempo vimos a otro Corozo. Un delantero más participativo, más encarador, más sereno. Levantó más la cabeza y empezó a jugar más para el equipo. Su gol fue magníficamente ejecutado. Y en el gol de Kevin Sandoval la habilitación salió de sus pies.

TÁVARA: Desde que fue promocionado al primer equipo llamó la atención por su destreza y toque fino en conjunto, para armar juego, crear ocasiones de gol y sobre todo su excelente ejecución de los tiros libres. Ya ha anotado goles en los certámenes colocándola sobre la barrera y hoy no fue la excepción. ¿Qué le faltaba entonces? Lanzar pases a distancia, lectura del panorama de juego, destrabar la marcación hombre a hombre, soltarse de la contención del equipo rival. Pero por sobre todo meterse más en los partidos, comprometerse, ponerse el equipo al hombro, demostrar que la camiseta la lleva por merecimiento. Hoy demostró que ha sabido escuchar los consejos de sus mayores y que poco a poco está corrigiendo algunas deficiencias. Bien por él.

elportalceleste.com

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *