Mosquera: «Me inspira la religión del toque, y los jugadores se mataron de risa, pero empezaron a tocar»

Por Pedro Canelo

Roberto Mosquera es un creyente de la religión del toque. Ese dogma no lo ha convertido en un declaración en zona mixta sino en un discurso de convencimiento. “Mi sueño es que mis equipos jueguen a un toque, Cristal juega por ratos a dos toques”, nos responde por vía telefónica. A un día del estreno en la fase 2, Mosquera toma con calma la oportunidad de obtener su tercer campeonato nacional. Este entusiasmo deportivo del presente se une a una proyección por un futuro planificado. El presidente del club, Joel Raffo, ya dijo que le van a proponer la renovación. Mosquera prefirió evitar tocar el tema, aunque sus respuestas son de un profesional que no se quiere ir. De un técnico que es feliz en casa.

—¿Costó mucho recuperar al equipo?
Nadie quería la cuarentena, pero al menos ayudó para conocernos más y ponernos fuertes mentalmente. Este equipo se sobrepuso al cambio de dueño, al cambio de comando técnico y se adaptó. Eso es inteligencia emocional y la hemos fortalecido. Cuando recién llegué jugamos dos partidos, ante Vallejo y Stein en Lima. Empatamos y perdimos. Cristal era un equipo que veía al rival como un peligro. Trabajamos un optimismo realista, comenzamos a confiar en el uno y en el otro. Se perdió el miedo. Ojo que somos un equipo joven con promedio de 23 años, los partidos que hemos perdido han sido por juventud.

—¿Fue difícil convencer a un equipo golpeado anímicamente?
Ha costado convencer, pero he encontrado un equipo noble y profesional. Las reglas estuvieron claras desde un inicio. Después se fueron jugadores porque ya teníamos un acuerdo. Se fueron dos jugadores importantes, que eran titulares. Y no me he puesto a llorar, me he puesto a trabajar para que Corozo sea el Corozo que están viendo viendo, para que Madrid juegue de lateral izquierdo, o para que ‘Canchita’ y Loyola vuelvan a la selección. Somos un equipo que quiere agradar, el fútbol que practicamos es el fútbol que necesita Sporting Cristal.

—Siente ilusión o presión al sentirse cerca de un tercer título nacional?
¿Qué más presión puedo sentir de recibir un equipo que está a un punto del puesto 18? Yo soy un amigo de la adversidad, la adversidad me mira y me abraza, sabe que no puede conmigo. Además soy un optimista profesional, parece que hubiera estudiado para ser un optimista siempre.

—¿Se reafirma en frases como la de “la religión del toque”?
Todas mis frases son llevadas a la comicidad, es fácil reírse y no hacer un análisis de que tome al equipo cerca del puesto 18 y que ahora somos terceros. La gente que se ríe de eso no pone las cosas en su lugar. Yo dije esa frase en un momento de alegría y me encantó. Me inspira la religión del toque, y los jugadores se mataron de risa, pero empezaron a tocar. ¿Y tocamos, no?

—¿Cómo fue el proceso de recuperación de Emanuel Herrera?
La única forma de mejorar ese tipo de lesiones es mejorar la capacidad muscular. Una rodilla fracturada requiere de unos cuadríceps tremendos y para eso hay que hacer gimnasio todos los días, para que el músculo sostenga a una rodilla débil, hasta que esta pueda moverse por sí misma. El trabajo del cuerpo médico, del preparador físico nos han acercado al Herrera del 2018. Y no solo eso, ahora ha hecho seis pases de gol, ahora es generoso, toca bien, sale del área y es el goleador del torneo. Es un valor agregado.

—¿Y cuál fue el proceso con Olivares?
Le dije que necesitaba jugar quince partidos, pero que yo tenía a un goleador de 40 tantos por año como ‘9’. ¿Qué más tenía que decirle para convencerlo de que juegue en otra posición? Él no está para jugar por la banda, él es más frontal. Tuve que decirle cómo tenía que jugar y lo que tenía que hacer.

—¿Qué posición es la natural de Olivares?
Es ‘9’, pero hoy está jugando por derecha y ha jugado con Emanuel como segundo punta, en un sistema 4-4-2. Olivares se ha adaptado a otra posición porque necesita jugar. Y lo ha hecho bien.

—¿Por qué se ha adelantado a Jorge Cazulo?
Por un respeto a su trayectoria, por una gratitud a todo lo que le ha dado a Sporting Cristal. Le hemos buscado un puesto para que siga teniendo la misma imagen. Él tiene doble físico porque mentalmente es uno de los jugadores más fuertes que he conocido.

—¿Qué sensación le dejó la selección en la fecha doble de Eliminatorias?
Una de las mejores sensaciones que haya sentido en el último tiempo, paralelo a la clasificación al Mundial. Tiene un mérito tremendo el planteamiento. Perú hizo que Brasil pareciera un equipo normal, y no es un equipo normal, es una máquina. Lo hizo con un rigor táctico que lo convirtió en un rival incómodo sin pegar. Es la primera vez que he visto a este Brasil quebrado, sin encontrar la salida.

Publicado: Diario El Comercio (23/Octubre/2020).

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