¡Por el nuevo aniversario del Extremo Celeste!

Por Pablo Merea

En los 80s éramos unos locos con un sueño muy grande que se hizo realidad, y es una satisfacción inmensa llenar un estadio de puros hinchas celestes, cuando éramos sólo 50 o 100 en el partido más grande, como en esta primera foto que ocupábamos un pedacito de tribuna Oriente del Nacional (allí está la VG pura), pero fuimos haciendo planes para lograrlo.

De casa en casa…

Primero, convencer a los dirigentes de ya no jugar tripletes, porque allí estaban las populares ocupadas por las comadres. Segundo, necesitábamos demostrarles que teníamos gente para llevar. Así se hizo todo un barrido del Rímac, encabezado por Miguel Ángel Medina Fernández (Peloduro), buscando hinchas por todos los barrios e invitándolos al estadio. Y el compromiso de cada uno de nosotros, encabezados por César Vásquez, de traer mínimo dos conocidos celestes de donde sea (familia, barrio, colegio, universidad, trabajo, etc.). Gestionamos con los dirigentes habilitar nuevamente el San Martín, donde ya a inicios de los 80 se había jugado un par de años, y el ir ganando respeto en la tribuna y en las calles donde nos tocara estar.

Una sola idea…

Y así se fue dando todo, pero lo principal era estar unidos. Así fuéramos cien contra mil rivales, era vencer o morir. Éramos un solo puño, una sola idea, un solo sueño. Sin caudillismos, sin obsesiones personales. Todos aportábamos de distintas maneras. Unos más guerreros, otros más organizadores, otros más alentadores, otros más ideólogos. Algunos hermanos, hoy Vieja Guardia, aún estamos juntos, otros no tanto, otros todavía perdidos; algunos se fueron al cielo, pero mañana en la tribuna popular (los que podamos estar) y luego donde vayamos a celebrar entre nosotros, seguimos teniendo «esa llama de amor puro por la celeste».

Salud por esos 25 años que realmente fueron más, pero ese fue el día del despegue de todo lo que trabajamos desde muchos años antes.

¡¡Salud, Extremo Celeste!! ¡¡Salud, Vieja Guardia!! ¡¡Salud, Sporting Cristal!!

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