Una raza distinta

Por Pablo Merea

Acabó el campeonato, y Cristal logró el objetivo que era, increíblemente, evitar descender. En algún momento, TODOS (hinchas de todos los equipos, incluyendo los nuestros, prensa, jugadores y demás) dieron por hecho que el club perdería la categoría.

Todo empezó cuando unos celestes nos rebelamos ante el solo hecho de pensar ver al amor de nuestras vidas ante tal humillación, nos resistimos a tal afirmación. Sí, fuimos esos hinchas que empezamos a seguir a la celeste desde la década del 80, en Oriente, revolucionando lo que era en ese momento la barra llamada Fuerza Cristal, y que luego, en el año 91, decidimos pisar la Popular para quedarnos para siempre como Extremo Celeste.

Ya después, con los años, todos estos “iluminados” seguimos distintos caminos de vida: unos se fueron a vivir al extranjero, otros nos quedamos y nos hicimos profesionales, empresarios. Algunos muy bien posicionados en el mercado laboral. Muchos nos dejamos de ver, aunque todos seguimos yendo a alentar a la celeste. Con el tiempo, ya cada quien lo hacía por su cuenta, con su familia o con algún amigo, e iba a la tribuna que mejor le parecía.

El mal momento hizo que esta gente celeste hasta los huesos, que se sabe de una raza distinta, porque nació y creció en medio de la adversidad por la hegemonía de las gayinas y los kgones por esos tiempos, supiera imponer respeto y convertir a la hinchada celeste para hacerla muy bien vista por su organización y apoyo al equipo, a pesar de cualquier contratiempo, «porque de eso estamos hechos cada uno de nosotros, la Vieja Guardia”. Por eso, cuando sentimos el llamado de auxilio de nuestro club, nadie dudó en dejar todas sus obligaciones para ir a poner el hombro.

Una vez juntos y luego de muchas reuniones de coordinación, la Vieja Guardia tomó la batuta de todo. Se tomó Occidente, la tribuna más fría y se puso el Sporting Cristal al hombro. En el camino hubo mucha gente pesimista, burlona, que quisieron apagarnos, pero la Vieja Guardia, en su conjunto, sabía que estaba hecha para esto, para convertir la adversidad en esa fuerza interior que tanto se necesitaba, como fue en los 80 y 90, organizando en cada partido, sin importar dónde se jugase, una fiesta en las tribunas, y la supo contagiar a todos: jugadores, cuerpo técnico, hinchas en general, Extremo Celeste, Fverza Oriente y la naciente barra de Occidente.

Nos reunimos cada día con todos, sin dejar escapar un detalle, ni el más mínimo. Nos juntamos con dirigentes, jugadores, barras. También se pudo captar a algunos otros grupos como la AHISC (ya casi desintegrada, pero que a raíz de todo esto se reactivó),  Extremo USA (también desintegrado), Extremo Japón. Las web celestes también se unieron a esta gran maquinaria que empezó a trabajar en conjunto: http://www.extremoceleste.com/http://www.saludcristal.com/http://www.elrimense.com/ y también la revista Sentimiento Celeste. Todos estos medios dirigidos por gente de la VG.

ESTE GRUPO HUMANO QUE DURANTE LOS ÚLTIMOS CUATRO MESES TRABAJÓ Y SE UNIÓ PARA LOGRAR EL OBJETIVO DE SALVAR AL SPORTING CRISTAL, VIO SU OBJETIVO CUMPLIDO EL DOMINGO PASADO, LOGRANDO EL ÚLTIMO PUNTO QUE NOS FALTABA CONSEGUIR PARA SALVAR ESTE AÑO QUE, DE LEJOS, FUE EL PEOR EN TODA NUESTRA HISTORIA.

Quiero agradecer a toda la gente que colaboró, que puso el hombro, que creyó, que aportó, que alentó, que viajó desde provincias y del extranjero para estar con el resto de la Vieja Guardia alentando a nuestra gloriosa celeste, que al final se sobrepuso a todo y todos. Gracias, Sporting Cristal, por haber logrado todo este sentimiento tan grande que hay en nuestros corazones y en nuestras mentes, porque esto permitió tal movilización en todo el mundo.

A partir de ahora puedes estar tranquilo, Sporting Cristal. La Vieja Guardia regresó para nunca más irse, para ser guardián de todo este sentimiento y pasión. Alentaremos mientras tengamos vida para hacerlo.

Finalmente, a Miguelito Linares, gracias por la #12. Es el mejor regalo material que recibiré esta Navidad. El espiritual es haber logrado el objetivo de salvar al Sporting Cristal y, sobre todo, haber logrado que la hinchada celeste se una y se vuelva a hacer fuerte, y que yo haya sido una de las tantas piezas de todo ese engranaje que es la Vieja Guardia.

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